Sentir dolor durante las relaciones sexuales puede generar preocupación, frustración e incluso hacer que muchas mujeres eviten mantener relaciones por miedo a que el dolor vuelva a aparecer. A pesar de ser un motivo de consulta relativamente frecuente, todavía existe la falsa creencia de que estas molestias son «normales», especialmente después del parto o durante la menopausia.
La realidad es muy diferente: el dolor al tener relaciones sexuales no debe normalizarse.
En muchos casos existe una causa identificable y un tratamiento específico que puede mejorar los síntomas de forma significativa. La fisioterapia especializada en suelo pélvico forma parte del abordaje de muchas de estas pacientes y puede ayudar a recuperar la función y la calidad de vida.
En nuestra Unidad de la Mujer realizamos una valoración individualizada para identificar el origen del dolor y diseñar un tratamiento adaptado a cada mujer, siempre desde un enfoque respetuoso, confidencial y personalizado.
¿Es normal sentir dolor durante las relaciones sexuales?
No.
Aunque muchas mujeres experimentan molestias en algún momento de su vida, el dolor persistente durante las relaciones sexuales no debe considerarse normal ni formar parte inevitable del postparto, la menopausia o el paso del tiempo.
En ocasiones el dolor aparece de forma puntual y desaparece espontáneamente.
Sin embargo, cuando persiste durante semanas o meses o condiciona tu vida sexual y emocional, conviene realizar una valoración para identificar la causa.
Actualmente sabemos que este tipo de dolor suele tener un origen multifactorial y que, en muchas mujeres, el tratamiento requiere la colaboración de diferentes profesionales, entre ellos ginecólogos, fisioterapeutas especializados en suelo pélvico y, cuando es necesario, psicólogos o sexólogos.
¿Qué diferencia existe entre dispareunia y vaginismo?
Aunque muchas veces se utilizan como si fueran sinónimos, no significan exactamente lo mismo.
Comprender la diferencia ayuda a orientar mejor el tratamiento.
¿Qué es la dispareunia?
La dispareunia es el término médico que se utiliza para describir el dolor asociado a las relaciones sexuales.
Ese dolor puede aparecer:
- Antes de la penetración.
- Durante la penetración.
- Con determinados movimientos.
- Después de finalizar la relación.
También puede localizarse en diferentes zonas y variar mucho de intensidad.
La dispareunia es un síntoma, no una enfermedad.
Por ello, el primer paso siempre consiste en identificar qué está provocando el dolor.
¿Qué es el vaginismo?
El vaginismo se caracteriza por una contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico que dificulta o impide la penetración y puede producir dolor importante.
Esta contracción no ocurre porque la mujer quiera hacerlo ni puede controlarse voluntariamente.
Actualmente muchas guías clínicas consideran el vaginismo dentro de un espectro más amplio de trastornos relacionados con el dolor y la dificultad para la penetración, ya que con frecuencia ambos problemas aparecen de forma conjunta.
Dolor al tener relaciones sexuales: causas
Existen muchas causas posibles.
Entre las más frecuentes destacan:
- Hipertonía del suelo pélvico.
- Cicatrices después del parto.
- Episiotomía.
- Desgarros perineales.
- Sequedad vaginal.
- Menopausia.
- Endometriosis.
- Infecciones.
- Cirugías ginecológicas.
- Cambios hormonales.
- Enfermedades dermatológicas de la vulva.
- Factores emocionales que pueden contribuir a mantener el dolor.
En muchas pacientes no existe una única causa, sino la combinación de diferentes factores.
Por este motivo es tan importante realizar una valoración individualizada.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Además del dolor, algunas mujeres describen:
- Sensación de quemazón.
- Molestias al intentar introducir un tampón.
- Dificultad para las revisiones ginecológicas.
- Sensación de tensión o contracción involuntaria.
- Dolor persistente después de la relación.
- Miedo anticipado a que aparezca nuevamente el dolor.
Con el paso del tiempo estos síntomas pueden generar ansiedad, evitar las relaciones sexuales y afectar a la calidad de vida y a la relación de pareja.
¿Cuándo deberías consultar?
Es recomendable consultar si:
- El dolor aparece de forma repetida.
- Las molestias persisten durante varias semanas.
- Las relaciones sexuales han dejado de ser satisfactorias por miedo al dolor.
- El dolor comenzó después del parto o de una cirugía.
- También existe dolor durante una exploración ginecológica o al utilizar tampones.
Cuanto antes se identifique el origen del problema, antes podrá iniciarse el tratamiento más adecuado.
¿Cómo se diagnostica?
En Clínica DKF comenzamos con una entrevista clínica detallada para conocer:
- Cuándo apareció el dolor.
- Cómo son los síntomas.
- En qué situaciones aparece.
- Cómo afecta a tu vida diaria.
Posteriormente, y siempre con tu consentimiento, realizamos una valoración específica del suelo pélvico.
La exploración se adapta a cada paciente y nunca se realiza si produce un dolor importante o si la mujer no desea continuar.
Durante la valoración podemos analizar:
- El estado de la musculatura.
- La capacidad de relajación.
- La movilidad de los tejidos.
- La presencia de cicatrices dolorosas.
- La coordinación del suelo pélvico.
- Otros factores que puedan estar contribuyendo al problema.
El objetivo de la primera sesión no es únicamente explorar, sino comprender qué está ocurriendo y establecer un plan de tratamiento adaptado a tu situación.
Dolor al tener relaciones sexuales: solución mediante fisioterapia
Una de las preguntas más habituales es si existe una solución para el dolor al tener relaciones sexuales.
La respuesta dependerá de la causa.
Cuando el origen del problema está relacionado con alteraciones musculares o funcionales del suelo pélvico, la fisioterapia de suelo pélvico puede desempeñar un papel muy importante.
¿Qué trabaja la fisioterapia de suelo pélvico?
El tratamiento siempre se adapta a cada mujer.
Dependiendo de la valoración puede incluir:
Educación
Comprender qué está provocando el dolor suele ser el primer paso para disminuir la preocupación y facilitar la recuperación.
Terapia manual
Cuando existe un aumento del tono muscular o restricciones del tejido, la fisioterapeuta puede utilizar técnicas manuales específicas para favorecer la relajación y mejorar la movilidad.
Todo el tratamiento se realiza respetando siempre el ritmo y la comodidad de la paciente.
Ejercicio terapéutico
No todas las mujeres necesitan fortalecer el suelo pélvico.
En algunos casos el objetivo consiste precisamente en aprender a relajarlo y coordinarlo correctamente.
Los ejercicios se adaptan completamente a la valoración realizada.
Reeducación respiratoria
La respiración influye directamente sobre el funcionamiento del suelo pélvico.
Aprender a coordinar ambos sistemas puede formar parte del tratamiento.
Trabajo sobre las cicatrices
Cuando el dolor aparece después de un parto o de una cirugía, el tratamiento de la cicatriz puede ayudar a mejorar la movilidad de los tejidos y disminuir las molestias.
¿Qué esperar en las primeras sesiones?
Es habitual acudir a la primera consulta con cierta preocupación.
Muchas mujeres temen que la valoración sea dolorosa.
En Clínica DKF el tratamiento se adapta siempre a cada paciente.
La primera sesión suele centrarse en:
- Conocer tu historia clínica.
- Resolver dudas.
- Explicarte qué está ocurriendo.
- Realizar una valoración adaptada a tu situación.
- Establecer los objetivos del tratamiento.
No todas las pacientes necesitan una exploración interna en la primera visita.
El tratamiento progresa respetando siempre tus sensaciones y tu ritmo.
¿Cuánto tiempo tarda en mejorar?
No existe un tiempo igual para todas las mujeres.
La evolución dependerá de:
- La causa del dolor.
- El tiempo que llevan los síntomas.
- La presencia de otras patologías.
- El cumplimiento del tratamiento.
En muchas ocasiones la mejoría es progresiva y requiere combinar la fisioterapia con otras medidas indicadas por el ginecólogo cuando son necesarias.
¿Se puede prevenir?
No siempre es posible prevenir este tipo de alteraciones.
Sin embargo, algunas medidas pueden ayudar:
- Realizar una buena recuperación del postparto.
- Consultar si aparecen molestias persistentes.
- No normalizar el dolor.
- Tratar precozmente las cicatrices dolorosas.
- Acudir a profesionales especializados cuando los síntomas aparecen.
Acude a Clínica DKF
Si presentas dolor al tener relaciones sexuales, te han hablado de vaginismo o sospechas que puedes sufrir una dispareunia, en nuestra Unidad de la Mujer podemos ayudarte.
Nuestro equipo especializado realizará una valoración completa y confidencial para identificar la causa del dolor y diseñar un tratamiento personalizado que te ayude a recuperar la función del suelo pélvico y mejorar tu calidad de vida. Pide cita con nuestro equipo.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir dolor durante las relaciones sexuales?
No. Aunque puede aparecer de forma puntual, el dolor persistente no debe considerarse normal y conviene realizar una valoración.
¿Qué diferencia existe entre dispareunia y vaginismo?
La dispareunia hace referencia al dolor durante las relaciones sexuales, mientras que el vaginismo se caracteriza por una contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico que dificulta o impide la penetración.
¿La fisioterapia puede ayudar?
Sí. Cuando el origen del problema está relacionado con alteraciones del suelo pélvico, la fisioterapia constituye una parte importante del tratamiento.
¿La primera sesión será dolorosa?
No debería serlo. La valoración se adapta a cada paciente y siempre se realiza respetando sus sensaciones y su consentimiento.
¿Tiene solución?
En muchos casos sí. El pronóstico dependerá de la causa del dolor y de un tratamiento individualizado realizado por profesionales especializados.
¿Necesito que mi pareja me acompañe a la consulta?
No es necesario, aunque si lo deseas puedes acudir acompañada. La valoración y el tratamiento se centran en ti y se adaptan a lo que te resulte más cómodo en cada sesión.


